¿Cuánto cobrar por hacer una reja?
Actualizado: agosto 2026
Si buscás un número mágico, mala noticia: no existe. El precio del hierro cambia todos los meses, la mano de obra vale distinto en cada ciudad y no es lo mismo una reja de barrotes lisos que una con planchuela decorativa y curvas.
Lo que sí existe —y es lo que te lleva esta guía— es el método. Cuando terminás de leerla vas a poder cotizar cualquier reja con un sistema que cierra por donde lo mires, sin regalar tu trabajo ni quedar afuera de precio.
Los tres métodos que usa el rubro
1. Por kilo de hierro trabajado
Es el método clásico de herrería: pesás la reja (o calculás el peso antes de hacerla) y cobrás un precio por kilo terminado, que ya incluye material, consumibles, tu trabajo y ganancia.
La regla de referencia del rubro: el kilo de reja terminada suele cotizarse entre 2,5 y 4 veces el precio del kilo de hierro en tu zona.
- ×2,5 → reja simple: barrotes lisos, marco de planchuela, sin detalle.
- ×3 a ×3,5 → reja estándar con travesaños, algún detalle, buena terminación.
- ×4 (o más) → diseño con curvas, chapa decorativa, macizos retorcidos, trabajo fino.
La ventaja: es rapidísimo para pasar un precio por teléfono. La contra: necesitás saber cuántos kilos pesa la reja antes de hacerla. Para eso está justamente la calculadora: dibujás la reja y te da el peso exacto al toque.
2. Por metro cuadrado
Medís el vano, multiplicás ancho × alto y cobrás una tarifa por m². Es el método que más usan los clientes para comparar presupuestos, así que conviene que sepas tu número aunque no cotices así.
El problema: el m² esconde el diseño. Una reja de 1 m² con barrotes cada 14 cm lleva mucho menos hierro que una con barrotes cada 7 cm y planchuela decorativa, pero el vano mide lo mismo. Si cotizás por m² a ciegas, en las rejas cargadas perdés plata.
Usalo como tarifa de referencia para rejas estándar de tu zona, y ajustá cuando el diseño se aparta de lo normal.
3. Desglose completo (el más profesional)
Es el método que te recomendamos para presupuestos formales, sobre todo en trabajos grandes o multi-reja. Sumás cada componente real del costo y le aplicás tu margen:
Precio = materiales + consumibles + mano de obra + colocación + margen
Te obliga a conocer tus números, pero es el único que te garantiza que ningún costo viaja gratis adentro del presupuesto. Abajo lo resolvemos completo con un ejemplo real.
Qué tenés que incluir sí o sí en el costo
Antes del ejemplo, el checklist. La mayoría de los presupuestos que dan pérdida fallan acá: no es que cobraste barata la hora, es que hay costos que ni entraron en la cuenta.
- Hierro + desperdicio. Las barras vienen de 6 metros: casi nunca los cortes cierran justo. Sumá entre 5 y 10% de desperdicio, o mejor: armá el plan de corte antes de cotizar y sabé exactamente cuántas barras vas a comprar.
- Consumibles. Discos de corte y desbaste, electrodos o alambre, antióxido, pintura, thinner. Parece poco y se come entre un 10 y un 15% del costo de materiales.
- Horas de taller. Medir, cortar, presentar, soldar, amolar, dar antióxido y pintar. Ponele número a tu hora aunque trabajes solo: si no la cobrás vos, la está pagando tu bolsillo.
- Colocación. Tarugos o tacos químicos, viáticos, tiempo de obra, ayudante si hace falta. La colocación en altura o sobre marco de aluminio no vale lo mismo que amurar a mampostería a nivel de vereda.
- Margen. Entre 20 y 35% sobre el subtotal. No es "avivada": cubre imprevistos, el hierro que aumentó entre que cotizaste y compraste, la visita que hiciste para medir y el riesgo de todo trabajo.
Ejemplo completo: reja de ventana de 1,20 × 1,00 m
Vamos a cotizar una reja típica de ventana con el método de desglose, y después la cruzamos contra la regla del kilo trabajado para ver que cierra.
El diseño: marco de planchuela de 1¼" × 3/16", 11 barrotes verticales de hierro cuadrado macizo de 12 mm cada ~10 cm entre ejes (queda una luz de unos 9 cm), y un travesaño central de planchuela.
Paso 1 — Despiece y peso:
| Pieza | Material | Metros | Peso |
|---|---|---|---|
| Marco perimetral | Planchuela 1¼" × 3/16" (1,19 kg/m) | 4,40 m | 5,2 kg |
| 11 barrotes de 1,00 m | Cuadrado macizo 12 mm (1,13 kg/m) | 11,00 m | 12,4 kg |
| Travesaño central | Planchuela 1¼" × 3/16" | 1,20 m | 1,4 kg |
| Total | ≈ 19 kg |
Son unos 16 kg/m², un valor normal para reja de seguridad estándar (el rango típico va de 12 a 25 kg/m² según diseño y tamaño).
Paso 2 — Barras a comprar: los barrotes suman 11 m → 2 barras de 6 m de cuadrado 12. ¿Entran 6 piezas por barra? Sí: el barrote real se corta a ~0,99 m —el marco descuenta su espesor del alto del vano—, así que entran 6 aun contando lo que se come cada corte. La planchuela suma 5,6 m → 1 barra de 6 m (quedan ~40 cm). Este es el dato que te salva del desperdicio: acá los cortes cierran bien, pero con otra medida de vano podrías necesitar una barra extra por 40 cm — y eso va al presupuesto.
Paso 3 — La cuenta (los valores son de ejemplo, redondos, para que se vea el método; reemplazá por los de tu zona):
| Concepto | Cálculo | Importe |
|---|---|---|
| Hierro | 19 kg × $2.000/kg + 10% desperdicio | $42.000 |
| Consumibles | ~12% de materiales (discos, electrodos, antióxido, pintura) | $5.000 |
| Mano de obra | 6 horas de taller × $8.000 | $48.000 |
| Subtotal | $95.000 | |
| Margen | 25% | $23.750 |
| Precio final | ≈ $119.000 |
El ejemplo es a retirar en taller: la colocación va como ítem aparte si la hacés vos, y el IVA se suma al final si facturás.
Paso 4 — El control cruzado: $119.000 ÷ 19 kg ≈ $6.300 por kilo terminado, unas 3,1 veces el precio del kilo de hierro ($2.000). Cae de lleno en la franja de ×3 a ×3,5 que la regla del rubro asigna a una reja estándar con travesaños. Si tu desglose te da ×1,8, te estás olvidando de algo; si te da ×6, revisá antes de pasarlo, o prepará una buena justificación de diseño.
Ese cruce entre los dos métodos es el mejor control de calidad de un presupuesto: cuando la cuenta detallada y la regla del kilo dicen lo mismo, el precio está sano.
Factores que justifican cobrar más
No todas las rejas de 19 kg valen lo mismo. Subí el multiplicador (o las horas) cuando aparece alguno de estos:
- Diseño con curvas, arcos, retorcidos o chapa decorativa (más horas de las que parece).
- Barrotes con separación reducida por seguridad de niños — más barrotes, más soldaduras (acá explicamos qué separación conviene).
- Vanos fuera de escuadra o medidas relevadas sobre obra vieja.
- Colocación en altura, sobre premarcos delicados o con andamio.
- Urgencia, traslados largos, o trabajos de una sola unidad (el flete y la puesta a punto no se reparten).
Errores comunes al cotizar
- Cotizar el hierro al precio de la última compra. Cotizá al precio de reposición del día, no al que pagaste hace un mes.
- Regalar los consumibles. 10-15% de materiales que, si no están en la cuenta, salen de tu ganancia.
- No cobrar el diseño ni la medición. Ir a medir, pensar el despiece y dibujar la reja es trabajo. Al menos, está adentro del margen.
- Pasar un solo número sin desglose. El desglose (aunque sea parcial) te defiende cuando el cliente compara contra uno que cotizó a ojo.
- Cotizar por m² una reja cargada de diseño. Es la forma más rápida de trabajar gratis.
Chequeá tu precio contra el mercado
El método te da tu piso: por debajo de ese número, perdés plata. El techo lo pone tu mercado. Antes de ajustar tu tarifa, relevá dos o tres presupuestos publicados o pedidos reales de tu ciudad — el valor de la hora de herrería cambia muchísimo entre países y hasta entre barrios, así que cualquier tabla de precios que encuentres online tomala como orientativa, nunca como tarifa.
Y una vara simple para autochequearte: si estás ganando todos los presupuestos que pasás, estás barato. Si no ganás ninguno, o estás caro… o el desglose que mostrás no está justificando tu precio.
El método no es solo para rejas: el desglose sirve igual para cualquier trabajo de herrería. Si también hacés parrillas, mirá cómo hacer una parrilla de hierro, con su despiece y las barras a comprar.
Calculá los kilos exactos en un minuto
Todo el método de esta guía depende de un solo dato duro: cuántos kilos de hierro lleva tu reja y cuántas barras vas a comprar. Eso es exactamente lo que hace nuestra calculadora de rejas: dibujás la reja con las medidas reales del vano, elegís los perfiles, y te devuelve peso total, cantidad de barras de 6 m y el plan de corte optimizado. Después le cargás tus precios y te arma el presupuesto — lo guardás, lo exportás en PDF o lo mandás por WhatsApp al cliente.
Es gratis y no pide registro: dibujá tu reja y mirá peso, barras a comprar y presupuesto al instante.
Abrir la calculadora →Preguntas frecuentes
¿Cuánto se cobra la mano de obra por hacer una reja?
Depende del valor de la hora de herrería en tu zona y de las horas que lleva el diseño. Una reja de ventana estándar demanda entre 5 y 8 horas de taller (corte, armado, soldadura, amolado y pintura), más la colocación. Poné precio a tu hora y multiplicá: es la única forma de que la mano de obra no viaje gratis.
¿Cómo se cotiza una reja por kilo?
Calculás el peso total de la reja (marco + barrotes + travesaños) y lo multiplicás por un precio por kilo terminado, que en el rubro suele ubicarse entre 2,5 y 4 veces el precio del kilo de hierro según la complejidad del diseño.
¿Conviene cotizar por metro cuadrado?
Sirve como referencia rápida para rejas estándar, pero castiga en las rejas con mucho hierro por m² (barrotes juntos, diseño cargado). Usalo para comparar contra el mercado y cotizá por kilo o por desglose para definir tu precio.
¿Qué margen de ganancia se usa en herrería?
Como referencia general, entre 20 y 35% sobre el costo total (materiales + consumibles + mano de obra). Con margen menor al 20% cualquier imprevisto —una barra de más, un aumento del hierro, una vuelta extra a obra— te deja trabajando a pérdida.
¿Todavía no sabés cuántos kilos lleva tu próxima reja? Dibujala en la calculadora y salí de la duda antes de comprar el hierro. Y si estás arrancando, mirá también cómo calcular una reja paso a paso.